
Noche de locura e insomnio y fui incitado por la tremenda necesidad de ducharme, y dejar que Él y el agua me llenaran cada poro de mi piel. Esta hambre recurrente me ha hecho tenerle un amor especial al agua de noche.
Mi cuerpo totalmente empapado se empezó a estremecer al sentir a mi amante del agua, cuerpo que parece forjado por ingenieros celestiales, y un alma que carece de mente. Solo siente ha olvidado pensar. Es lo adecuado a mí; En el pecho tiene un triangulo místico hecho de tres puntos, el triangulo apunta al cielo, de donde es su naturaleza, de una deidad. Me deja intentar entenderle, aunque al final sabemos que jamás lo hare.
La danza en el agua comenzó justo como tenía que ser repentinamente, el tiempo se detuvo, justo como si hubiera entendido la profundidad del tiempo espacio, y el agua que cobró vida me hiciera sentir su eternidad. Eternidad que lo único que lo podría explicar es el mar. Esa eternidad que no se define ni en tiempo, ni espacio, solamente esta.
Mi amante del agua no tiene reparos, me permite enredarme en su baile eterno y me colma de purificación, deseo y amor.
1 comentario:
Wow. Esto merece una contrarespuesta.
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