sábado, 22 de agosto de 2009

Vislumbrar

Llego al avión, me siento; Tomo la decisión de dormitar en lo que despegamos. De repente me veo en una esfera llena de humo, una linterna parpadeante coloca su luz en mis ojos, me encandila y después sigue su paso, me confunde muchísimo, no sé si es un faro o una persona. Vuelve a pasar la luz, empiezo a creer que es un robot o igual si es una linterna en la mano de alguien.

¿Dónde estoy? Busco mis manos en un acto reflejo, ¿se habrá caído el avión?; estas no son mis manos. Estoy muy asustado, veo mis manos con las uñas pintadas, barnizadas… y llenas de rasguños, como si me hubiera caído en un rosal. Seguro se desplomó el avión y entonces me veo distorsionado.

Volteo alrededor quiero correr. Inesperadamente escucho una voz, que me llama, se de alguna forma que el nombre que grita me pertenece, es mi nombre, pero me asusto y no quiero atenderlo, no me animo a ir. Tengo muchísima ansiedad el paisaje sigue siendo obscuro, mas bien, gris… Lleno de bruma verde y gris.

No sé si este cuerpo es el mío. ¿Dónde está el avión? ¿Las personas? ¿Mis cosas? ¿Los cacahuates del avión?... De nuevo pasa la luz, la lámpara me asustó, ahora la vi más de cerca. Tengo un dolor extraño en el abdomen ¿Estaré embarazado? Bueno embarazada… Me siento observado, bueno observada, la sensación de calor “vació” en el bajo abdomen se hace mas grande, ¿Tendré alguna enfermedad? ¿Estaré menstruando?

Me tranquilizo un poco, me siento en el piso, y escucho mi nombre en el viento, como un susurro, siento algo en el pecho, como una llama que se prende; volteo y no hay nadie. Pero lo sigo escuchando, más bien sintiendo, es como si alguien gritara un susurro, es una voz, cálida y tranquila. Volteo y veo una luciérnaga roja, que empieza a crecer su tamaño, como una bola de luz que empezara a extenderse, mas y mas, su luz me envuelve, me da miedo y paz a la vez, como si mi mente quisiera correr, pero mi alma decidiera quedarse, como cuando te dejas seducir por una persona o una idea pecaminosa, la luz roja disminuye y me veo en una habitación…

En la habitación, hay una anciana, una señora y una niña recargada en los pies de la anciana jugando con un muñeco de trapo. Es una habitación con muy poca luz y un caldero en el centro. La señora se acerca a mí y me dice: Ya no te dejes ver, sigue escondida, no por ti por El. Levanta el dedo señalando el cielo, y después me toca el abdomen… escucho una campana y despierto de nuevo en el avión. Nunca había soñado algo tan raro. Se acerca la azafata me ofrece una copa o un thé… Elijo el thé y veo cierta complicidad en su mirada.

Soundtrack del post La Bruja de Lila Downs