
Respuesta al Destino de la Dinastía
04/02/10
Mi discurso interno de la infancia era llegar a ser famoso, importante pero respetable, estas ínfulas de grandeza creo que se las heredé a mi Madre que al ser educada por su abuela, Siempre tuvo cautela en sembrar en ella los nobles principios de la realeza de la clase media. Sin embargo mi Padre fue educado en orfandad por lo tanto no tuvo la misma suerte, el siempre se ha sentido inmerecedor de cualquier cosa en el mundo que no sea obtenida por sus propias manos. Mi Madre y mi Padre me forman en la utopía de su realidad, entonces en el momento que me decidí a ser adulto, empecé a vivir la vida en el grado más desmedido posible por un lado y por otro lado con la culpa a flor de piel con cada paso que daba...
Y así empecé a hacer mi historia llena de fracasos y logros, algunos gritados a los 4 vientos, muchísimos otros escondidos en la “vergüenza-romántica” de sentir que estaba siendo infiel a mi clase, a mi familia y sobre todo a ese sueño de infancia de llegar a ser famoso y respetable...Que llegue a tocar suavemente un par de veces para después voltear el camino.
Cuando tome la decisión de desprenderme de una vez por todas de mi yugo familiar que me sometió y me mantenía cautivo, en ese momento también salió de mi línea de vida Dios, y caí en cuenta que estos 3 factores ( ser famoso, mi herencia y Dios) formaban una misma cosa, y que estaban albergados en mi cabeza. No se como y mucho menos cuando me decidí a alejarme de esos 3 pilares de mi vida, y ahí lo que descubrí me cautivo, me tiño de otros colores y me despertó a un mundo, que para muchos puede ser muy profano, pero para mí se volvió sumamente espiritual y enriquecedor, mi nueva utopía tiene semblante frívolo y caótico, pero para mí es solo una cara, en este frío caos yo me siento tibio y resguardado.
La necesidad de ser famoso se desvanece cada día que logro aceptarme un poco más, el Yugo familiar cada día se vuelve más transparente y ligero; Y Dios, pues, más bien “Él” se volvió un estado de conciencia, en el cual puedo entender, mis causas males y efectos (Karma) y así poder hacer un plan para resolverlo.Entonces el hombre de Barba Gris desapareció.
Y es así que me empecé a considerar un alquimista, quitándole todo el oropel y misticismo, para convertirme en un simple transformador... Y como todo alquimista tengo mis errores al convertir las piedras de mi pasado en oro, pero no me importa, la sal alquímica y la piedra filosofal aún las tengo bien guardadas en mí
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1 comentario:
Esto es mágico !
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